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26 noviembre, 2012

QUIEN ES Charlotte Gaingsbourg ??


 
Charlotte Gainsbourg Lucy (nacida el 21 de julio de 1971) es  anglo-francés actriz y cantante. Después de lanzar un álbum con su padre a la edad de quince años, más de veinte años pasaron antes de que ella lanzó tres álbumes como un adulto ( 05:55 , IRM y Stage Whisper ) para el éxito comercial y crítico.
 Gainsbourg también ha aparecido en muchas películas, entre ellas varias dirigida por Lars von Trier , y ha recibido tanto un Premio César y el Cannes Film Festival Premio a la Mejor Actriz  .
Es hija de la actriz Jane Birkin y el francés cantante y compositor Serge Gainsbourg .
 
 



HER STYLE
 


 
 
 

LARGOS AÑOS 60S

LOS LLAMADOS LARGOS AÑOS 60s CONTIENEN CADA UNA DE LAS TENDENCIAS DE MODA APLICADAS EN 2012/13
 
SON LOS CONSUMIDORES QUE REVOLUCIONARON LA MODA Y HACIA ELLOS SE VIRA LA MIRADA.... DESAFIARON EL MERCADO Y CREARON SU PROPIA MODA
2013 PASA POR IGUAL TRANSFORMACION Y LOS NUEVOS CONSUMIDORES TOMAN EXPERIENCIA DE SUS ANTECESORES...
 
 

Vida de un 'jean', contra cultura azul
La igualdad de sexos y la libertad sexual del movimiento ‘hippie’ se convirtieron en bandera del ‘denim’
 
 
 
Esta primavera, los vaqueros transitan por los extremos, algo muy frecuente en la moda. La influencia de los años 50 llena los escaparates de pantalones oscuros y sin lavar; mientras que un poso de los 70 se ocupa de reivindicar el vaquero lavado al extremo, gastado y reblandecido. Son cosas de las tendencias.
 
Cuando los hermanos Dean y Dan Caten, diseñadores de la marca Dsquared2, llamaron Deandansbury Rock Summer Festival al desfile de su colección de la pasada primavera-verano 2012, sabían muy bien lo que hacían. Los festivales de música que pueblan nuestros veranos –y a los que tan aficionada es Kate Moss con sus musicales parejas– evocan aquella contracultura que nació en Estados Unidos a finales de los 60 y que puso en marcha, entre otras cosas, el movimiento hippie. Que el vaquero es lo más propio para un festival es algo que ya sabían en Woodstock, el primero y más legendario de todos los festivales, grabado para siempre en la memoria colectiva gracias al documental que filmó Michael Wadleigh en 1970.


 



 
 
Los anticonceptivos, la conciencia ecológica, la libertad sexual, el LSD y la marihuana fueron los detonantes de un nuevo punto de vista sobre nuestra sociedad que el cine se encargó de inmortalizar con grandes títulos como Zabriskie Point (1970), de Michelangelo Antonioni –con banda sonora original de Pink Floyd y de los Stones–, Easy Rider (1969), de Dennis Hopper, o Vanishing Point, de Richard C. Zarafian. Todas ellas road movies de culto, rodadas entre la arena del desierto, en las que el denim ajado y usado hasta el límite sentaba de maravilla. Ningún otro vestuario habría soportado tantas horas de ruta entre el polvo y el calor. Nada vistió de forma tan apropiada el espíritu de la contracultura.
3.1 Phillip Lim, Balmain, Jeremy Scott o Maison Martin Margiela rinden tributo con sus propuestas de denim deslavado a un icono de los 70 que vivió de forma muy parecida a las tramas de las películas mencionadas –sobre todo desde que conociera a Steve McQueen, con el que rodó La huida (1972)–. Ali MacGraw, reina de estilo de la época, arropó con tejido vaquero la historia de amor que vivió con su rebelde caballero, con quien compartía camisas y pantalones. En algo se tenía que notar que fue asistente de la gran editora de moda Diana Vreeland y estilista de la edición estadounidense de la revista Mademoiselle. Las camisas vaqueras oversize y sin mangas de Lim o la maxifalda de Balmain no habrían desentonado en su vestidor, si es que algún día lo tuvo aunque fuera en el maletero revuelto de un coche, dada la afición nómada de la pareja.

De la gran pantalla a la calle. Si bien en las películas de outsiders las chicas tenían poco papel, en el movimiento hippie la igualdad de sexos y la libertad sexual se convirtieron en su bandera. La psicodelia aportó la lejía y los pantalones de campana lucieron manchas blancas como las que Isabel Marant propone para sus monos-short y sus pantalones baggy. Aunque es la vía más rápida al desteñido, las marcas vaqueras sugieren en su mayoría un gastado real, casi uniforme, en el que las partes que tienen más roce se ven más claras. Los pequeños rotos y deshilachados se aplican con discreción, y el tono del tejido es de un azul limpio e inmaculado, que poco o nada tiene que ver con las pátinas sucias de otras temporadas.
El nuevo denim se lleva en rústica compañía: ya sea una sencilla y fresca camisa de chambray (como la de la foto de la página de la izquierda), cuadros de algodón o look total en tejido vaquero. Al hilo de la tendencia, los complementos étnicos –en particular el estilo navajo– renuevan su estilismo y demuestran que son una buena base para fantasear con cualquier transgresión. Otras propuestas: parafernalia rockera, acompañada de tachuelas, con algún complemento tribal o con el sencillo minimalismo de un cinturón y una sandalia de cuero natural. Siempre funciona.
Las nuevas consignas dictan que ahora las proporciones han de ser boyfriend –que es como decir que la chica se lo ha quitado al novio y le queda un poco grande–. Así el pantalón se desmaya sobre el trasero y se apoya sobre el pie… y esa silueta azul y desgarbada es un colmo de estilo para esta luminosa primavera.
 

QUIEN ES Chloe Lonsdale?

 La aristocracia del jean

Entrevistamos a Chloe Lonsdale, hija del 'rey del jean' y que ha resucitado la mítica marca de denim de los 70, Made in Heaven

 
 
Tony Lonsdale llegó a Londres en los primeros 70 con un cargamento de pantalones vaqueros. Quería venderlos a tiendas de ropa, exportar el espíritu desenfadado y rebelde que transmitían los jeans en Estados Unidos. Pero entonces el denim era un tejido que en Europa solo se empleaba en la ropa de trabajo. Así que su idea fracasó. Ninguna tienda le compró los pantalones. Para recuperar parte de la inversión y del orgullo herido, Lonsdale alquiló un local en la King's Road que luego alumbraría la tienda Sex, de Vivienne Westwood y Malcolm McLaren y el nacimiento de The Sex Pistols.

En menos de un mes Lonsdale vendió todos los vaqueros que había traído y poco después inauguró
The Jean Machine, una tienda que se convirtió en un éxito. Durante los 70 llegó a tener más de 100 establecimientos. Allí vendía una marca de vaqueros llamada Made in Heaven para la que trabajaba como modelo Chekkie Maskell, que se casó con Lonsdale, ambos vestidos en denim, claro. Chekkie y Tony tuvieron una hija, Chloe. El dueño de la marca Made in Heaven fue el padrino de la niña. Hace unos 7 años, Chloe Lonsdale resucitó la marca de su padrino y ha conseguido posicionarla entre las marcas más apreciadas de denim premium. Como explica en su web: "desde Farrah Fawcett y Jane Birkin a Claudia Schiffer o Sarah Jessica Parker estoy orgullosa de decir que vestimos algunos de los mejores culos del mundo". Hablamos con Chloe acerca de su marca, del significado del denim y de la importancia del pantalón vaquero en la moda en sus oficinas de Londres.

"Mis padres llevaban jeans todos los días. Mi padre llevaba jeans en Navidad, en funerales, en bodas. Para él era una forma de vida y para mí lo seguirá siendo siempre", dice Chloe sentada en su despacho del barrio de Chelsea, Londres. Vestida con un jersey de cashmere blanco y unos vaqueros azules confirma que ha heredado el estilo de sus padres "Es casi lo único que utilizo. Bueno, tengo un par de vestidos, pero llevo jeans 360 días al año".
 
 
El pantalón vaquero es importante pues es la prenda que inaugura la democratización de la moda. Es versátil, duradero y cómodo. No sabe de clases ni edades. El tejano acaba contagiándose de la personalidad de su dueño. "Es una de las pocas prendas que mejora con el tiempo. Son orgánicos y mejoran con los lavados, con las puestas. Se convierten en parte de ti. Acaban teniendo marcas de tu vida. Es una prenda única en ese sentido. Reflejan cómo los usas, cómo los llevas", explica Chloe.

Chloe, marcada desde la cuna por unos jeans, se dedica a ellos por más razones que la herencia familiar. Esta prenda totémica ha influido decisivamente en la moda. "Los jeans han enseñado a la moda -que a veces es un poco estúpida- que los buenos clásicos son atemporales. Han ayudado a anclarlo todo. Con las tendencias cambiando continuamente siempre puedes volver a un buen par de jeans y no saber qué está pasando en el mundillo de la moda, sino conocer tu cuerpo, saber lo que quieres de tus vaqueros. Y esa es la personificación del estilo, cuando ves a
Lauren Hutton, o a Jane Birkin, o muchas de mis musas, llevando jeans transcienden la moda y la enraízan a la vez".

El pantalón vaquero es una pieza básica que se encuentra en casi todos los armarios, sin embargo hay muchas formas de confeccionar vaqueros. Para Chloe, hija y ahijada de unos hombres que contribuyeron a introducir el denim en Gran Bretaña, es importante trabajar los jeans con respeto. Nada de lavados extremos en los que se compromete mucho más que la estética del pantalón, nada de enormes tiradas, ni de prisas o presiones en la confección, pues esto puede significar mucho más que un tejano de poca calidad. "Trabajamos con las mejores fábricas de denim en el mundo. Hay unas cuantas en Japón y otras pocas en Italia que son lo mejor de lo mejor. Normalmente las mejores son las familiares. De hecho no se me ocurre ninguna que no lo sea. Llevan muchos años produciendo denim y liderando el mercado, centrándose en el tejido, aplicando nuevas tecnologías, pero como llevan tanto tiempo entienden lo que significa realmente el denim", cuenta Chloe.

Y ¿qué significa realmente el denim? "100% algodón bueno. Toda la tecnología del stretch es realmente importante para la industria, pero el buen vaquero, el vaquero auténtico, está hecho de denim rígido. Estas fábricas familiares siempre están equilibrando el balance entre autenticidad e innovación", explica Chloe.
 
 
Confeccionar un vaquero de calidad conlleva un precio más elevado que el de los jeans de gama media, confeccionados en enormes fábricas siguiendo procesos industriales, y que los de gama baja, fabricados con peores tejidos. "El precio no nos importa demasiado porque, seamos sinceros, ¿cómo de caro puede ser un vaquero? Para las grandes compañías un dólar de diferencia por metro de tejido resulta una diferencia notable, siempre están mirando los márgenes, pero nosotros somos una pequeña compañía que se basa en hacer buenos jeans, así que tomamos las decisiones en función de lo que nos parece bien y lo que nos gusta. No hay ninguna razón por la que un par de jeans tenga que valer 300, 400 o 500 libras. El 90% se de nuestros vaqueros se encuentran por debajo de los 200 euros, 190, 180... y esto es caro, pero está ajustado a la calidad, al tejido, la confección, la fabricación".

El alto precio responde a la procedencia del denim y al montaje del pantalón. El tejido se fabrica en Japón, Italia y Turquía, donde se encuentran los mejores. El tejano se confecciona en Italia o en Turquía, en pequeñas fábricas familiares donde cuidan los detalles. "Cada costura de un jean tiene 3 y media puntadas por centímetro. Puntadas largas indican que el producto se ha hecho mucho más rápido. Si ves hijos sueltos en las costuras no significa que el vaquero sea malo, pero sí es un indicador de que el proceso no ha sido muy cuidadoso lo que puede llevar a pensar que se han comprometido otras fases de la confección de la prenda, además de las condiciones de trabajo. La calidad del tejido es otro de los indicadores de un buen jean. Puede que al principio no te des cuenta, pero lo harás en un par de días: verás cómo se estira la tela, cómo se adapta a tu cuerpo...", detalla Chloe.

Los lavados, ese caballo de batalla de los amantes del denim original, responden a un proceso laborioso, si es que están bien hechos. Existen, por supuesto, cientos de vaqueros con lavados insólitos, con desgastados feroces en lugares del pantalón donde jamás el roce y el uso dejarían marcas. Esto, como explica Chloe, también aumenta el precio de la prenda: "Hacer un buen lavado encarece, es costoso y exigente, pero lo hacemos porque no nos gustan los lavados agresivos. Tratamos de hacer lavados naturales".

Dedicarse a la producción de vaqueros de calidad es una apuesta arriesgada en un momento de competencia de precios exagerada. Sin embargo a Chloe le va muy bien. "La marca va creciendo todo el tiempo. Cuando me mudé aquí hace 4 años lo hice con dos personas. Luego hemos ido creciendo mucho. En el último año hemos contratado un empleado cada mes. Ahora somos 17 en esta oficina y 7 en Nueva York. Hemos crecido tanto que tenemos que mudarnos". Algo que quizás hayan hecho ya, pues nuestra cita tuvo lugar hace meses.

El éxito de MiH ha sido rápido y rotundo. Muchas famosas utilizan sus jeans y otro tipo de prendas de su colección. También muchas mujeres de a pie, aunque el vaquero tenga un precio elevado. "Nuestros jeans duran muchísimo tiempo porque son de calidad. No hace falta tener muchos vaqueros sino vaqueros que duren y sienten bien. De hecho, con un buen 'blue jean' clásico y quizás un vaquero negro o azul oscuro es más que suficiente. Creo que uno de los mayores errores de las mujeres respecto a los jeans es fijarse demasiado en las tendencias: "ohh, ahora se trata de pitillos grises, tengo que ir y encontrarlos". Y quizás nunca le van a quedar bien los pitillos grises. Si encontrara un jean bonito que se adapte a su figura se va a situar por encima de la moda".

EL DENIM CREA ESCUELA

Con cifras de ventas astronómicas, el denim lidera el mercado textil europeo. El nacimiento del primer colegio dedicado al tejido rey, en Ámsterdam, asegura la continuidad de su imperio.

 

 
Educar a la próxima generación de diseñadores. Ese es el objetivo de Jean School, una iniciativa de la plataforma House of Denim –creada para promocionar el sector– en colaboración con la Universidad de Ámsterdam ROCvA. El programa, que dura tres años, pretende enseñar a sus 18 alumnos todos los aspectos de la industria, desde la creación de patrones hasta los procesos de lavado, pasando por estrategias de compra y venta. Un proyecto educativo con un claro trasfondo empresarial: dominar la industria.

 

 Convertida en el epicentro del universo vaquero, Ámsterdam es el lugar perfecto para emprender la aventura, explica a S Moda James Veenhoff, quien, tras varios años dirigiendo la Semana de la Moda Internacional de Ámsterdam, fundó House of Denim, organización impulsora de la creación de la escuela. «Algunas de las grandes firmas de denim tienen su sede y oficinas de desarrollo aquí: G-Star, Levi’s, Pepe Jeans, Hilfiger, Kings of Indigo, Nudie Jeans, etc. Hablamos de una facturación de cinco billones de euros solo con estos nombres». Una cifra alentadora, amenazada por un futuro incierto. «Tenemos una industria enorme, y sin embargo no estábamos entrenando a nadie para continuarla». Para las marcas, es una cantera y un seguro de continuidad. «Alimenta a la próxima generación de creadores», cuenta a esta revista Shubhankar Ray, director global de G-Star. «Ellos son nuestro futuro».

La producción sostenible es uno de los principales contenidos de este curso. «Este programa se levanta en la encrucijada entre las técnicas tradicionales del oficio y los avances de un diseño sostenible», cuenta Veenhoff. «Queremos crear una industria más inteligente, limpia y seca». Para ello, la escuela se ha asociado con KICI, la principal organización benéfica de Holanda dedicada a la recolección de ropa. Ellos se encargarán de donar prendas para que los estudiantes trabajen, a la vez que desarrollan un tejido vaquero propio usando piezas recicladas, así como tintes y tejidos de producción local. Todo ello bajo el lema con el que Veenhoff concibió el proyecto hace ya cinco años: Heading for a brighter blue (en español, en busca de un azul más brillante). «Cuando terminen, no serán solo diseñadores, sino artífices del denim».


Y es que el vaquero da mucho de sí. La apertura de esta facultad es un claro reflejo de la buena salud de la que disfruta el sector en Europa. Ni siquiera la crisis ha podido con él. Según un estudio realizado por la consultora Euromonitor, y en contra de todo pronóstico, la venta de jeans en Europa occidental ha ido en aumento: si en 2011 alcanzaba los 14.711 millones de euros, para finales de 2016 se espera que llegue a los 16.330 millones. Pero el dato más curioso que se desprende del estudio es que son las firmas de alta gama las que se llevan el mayor trozo del pastel. Para Veenhoff, es una cuestión de enfoque. «En comparación con la orientación masiva del mercado norteamericano, en Europa prima la innovación y el diseño. Firmas como Denham the Jeanmaker y G-Star rompen barreras en busca de nuevos estilos y cortes. Tal vez esa sea la razón por la que nosotros tenemos la primera escuela del jean en el mundo, y no los estadounidenses», sentencia. «Nuestra industria necesita creadores cualificados capaces de hacer cosas nuevas».

Prueba de ello es el caso de Wrangler, que ha elegido Alemania para abrir su primera tienda propia en el continente. Si el precio medio de un vaquero de la firma ronda entre los 60 y los 100 euros en Europa, en Estados Unidos no llega a la mitad. ¿Timo? «El diseño es el mismo», explica el presidente de Wrangler International, Frans van Zeeland, «pero la confección es más elaborada y los estándares de fabricación mucho más altos para el mercado europeo».

Parte del éxito del vaquero se debe a la nueva variedad de colores, acabados y diseños que existen en el mercado. Y es que en ningún otro sector de la moda la innovación es tan crucial. «Los diseñadores europeos ven las posibilidades creativas del tejido denim para reinventarlo desde un punto de vista en el que el estilo adquiere mayor protagonismo», afirma Shubhankar

. «Respetamos su origen como uniforme de trabajo, pero lo convertimos en una pieza de diseño».
 
 

Los jeans siguen siendo la ropa más buscada en Latinoamérica

 
 
Reporte: 2011
 
Los pantalones jeans siguen imponiéndose en América Latina sobre todo en la población femenina, según un estudio publicado por la firma consultora y desarrolladora de estudios de mercado Euromonitor.
 
Según este estudio, durante el año pasado Latinoamérica experimentó un crecimiento del 11% respecto al año anterior, al menos para la marca Levi’s.

Los datos revelan además que las ventas de este tipo de pantalones recae mayoritariamente en la población femenina, no solo como consumidora sino como responsable de las compras familiares .

Estas ventas benefician por igual a las mujeres en cuanto a empleo, dado que durante en los últimos 20 años, la población femenina económicamente activa se ha más que duplicado, llegando a 116 millones en 2009.

“El hecho de que América Latina sea la única región en la base de datos mundial de vestuario de Euromonitor Internacional, que tiene a Levi´s -un jugador especialista en jeans- dentro del top 10 ranking de empresas de esa industria, muestra la importancia y popularidad de los jeans para los consumidores de América Latina”, reza el documento
 
 
 
El mercado de denim global ha sido bastante resistente durante un período de turbulencias económicas y ha vuelto a los niveles de crecimiento previos a la recesión en 2010. Challenges, mainly the fluctuating price of cotton remain, yet opportunities are emerging in Asia Pacific on a scale that overshadows events elsewhere. Desafíos, principalmente la fluctuación del precio del algodón siguen siendo, sin embargo, están surgiendo oportunidades en Asia Pacífico en una escala que eclipsa eventos en otros lugares.

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